La Leishmaniosis Canina: Contagio, síntomas y prevención

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La leishmaniosis es una enfermedad provocada por la picadura del flebótomo(mosquito infectado) que afecta a diversos órganos del perro y que incluso puede causar la muerte si no se trata correctamente. En España, esta enfermedad es altamente frecuente especialmente en época de calor y en zonas húmedas.

Síntomas

Los síntomas de la leishmaniosis canina más clásica que afecta a los perros son los siguientes:

  • Lesiones en la piel con descamaciones
  • Picor
  • Infecciones secundarias
  • Pérdida de pelo
  • Alopecias localizadas
  • Lesiones de rascado alrededor de los ojos, en las orejas o en las extremidades
  • Formación de callos exagerados en codos y tarsos
  • Crecimiento desmesurado de las uñas

En algunas ocasiones, la leishmania en perros afecta a órganos internos añadiendo más síntomas  como problemas digestivos o hepáticos y, en los casos más graves, lesiones renales que pueden llegar a tener un desenlace fatal.

Proceso de contagio

El proceso de contagio de la leishmania en perros sigue los siguientes pasos:

  • El mosquito transmisor pica a un perro que ya está enfermo con leishmaniosis.
  • Al succionar sangre del perro enfermo, el mosquito se convierte en un vector contaminado que lleva leishmanias en su organismo.
  • Durante aproximadamente 7 días, las leishmanias evolucionan dentro del mosquito sin causarle ningún daño. Transcurrida esa semana, vuelven a estar en el aparato succionador del mosquito, dispuestas a quedarse en el próximo hospedador que sea picado.
  • Cuando este mosquito con los parásitos pica a otro perro sano, una pequeña cantidad de saliva junto con leishmanias pasa del mosquito portador al perro quedando éste infectado. Aunque el perro puede tardar meses en desarrollar síntomas de leishmania, ya tiene el parásito en su organismo.
  • Si el mosquito portador  pica a una persona en lugar de a un perro, es posible que le transmita las leishmanias. En este caso, los tratamientos son efectivos y consiguen la curación completa y definitiva de la enfermedad pero pueden producirse consecuencias graves si no se detecta a tiempo.

El dueño del animal enfermo de leishmaniosis canina no debe adoptar medidas especiales para no contagiarse a partir de su propio perro. Pero sí debe preocuparse de proporcionarle un tratamiento preventivo contra la leishmaniosis para que no sea la fuente de contagio de más flebótomos.

Cuando desarrolle la leishmaniosis, el perro necesitará un control veterinario para mantener  un tratamiento adecuado de forma regular y, aunque no se cure,  prolongar su vida con una buena calidad y sin graves problemas.

Zonas de peligro elevado

Son zonas de peligro elevado de infestación de leishmaniosis en perros: toda Andalucía, buena parte de la zona de Levante, especialmente Alicante y Tarragona, las zonas cercanas a las cuencas de los ríos Ebro, Duero, Tajo y Guadalquivir, junto con áreas aisladas de regadío en el interior y las islas Canarias y Baleares.

Prevención

Para evitar el contacto con los flebotomos, deberemos evitarse que nuestros animales permanezcan al aire libre especialmente en los momentos en que la actividad de los mosquitos es máxima, al atardecer.

Además, deberemos prevenir al animal de las picaduras del mosquito con collares y pipetas que actuan como efecto repelente. Ahora, y por primera vez, hay una vacuna contra la leishmaniosis canina disponible en Europa. Pregunta a tu veterinario sobre la vacunación contra la leishmaniosis canina.

Fuente: Advantix

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