Tributo a un perro: Uno de los pasajes mas entrañables en la historia de los juicios de Estados Unidos.

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George Graham Vest (1830 – 1904) fue un abogado y político estadounidense nacido en Frankfort, Kentucky. Después de la guerra civil en 1870, se le contrató para defender el asesinato de un galgo llamado Old Drum en manos de un vecino granjero.

 

"Tributo a un perro" fue el emotivo y famoso alegato, que Vest pronunció ante el jurado para defender su caso y logró llevar a la cárcel al asesino de Old.

Este panegírico es uno de los pasajes mas entrañables en la historia de los juicios de los Estados Unidos (sólo se conserva un extracto del original):


"Caballeros del jurado:


El mejor amigo que un hombre pueda tener, podrá volverse en su contra y convertirse en su enemigo. Su propio hijo o hija, a quienes crio con amor y atenciones infinitas, pueden demostrarle ingratitud. Aquellos que están más cerca de nuestro corazón, aquellos a quienes confiamos nuestra felicidad y buen nombre, pueden convertirse en traidores.

El dinero que un hombre pueda tener también podrá perderlo, se volará en el momento que más lo necesite.


La reputación de un hombre quedará sacrificada por un momento de locura o debilidad.

Las personas están dispuestas a caer de rodillas para honrar nuestros éxitos, serán los que arrojen la primera piedra, cuando el fracaso coloque nubes sobre nuestro porvenir.


El único, absoluto y mejor amigo que tiene el hombre en este mundo egoísta, el único que no lo va a traicionar o negar, es su PERRO.


Caballeros del jurado, el perro de un hombre está a su lado en la prosperidad y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad. Dormirá en el frío piso donde sopla el viento y cae la nieve, sólo para estar junto a su amo.

Besará la mano que no tenga comida para ofrecerle, lamerá las heridas y amarguras que produce el enfrentamiento con el áspero mundo.

Si la desgracia deja a su amo sin hogar y amigos, el confiado perro sólo pide el privilegio de acompañar a su amo para defenderle contra todos sus enemigos.


Y cuando llega el último acto y la muerte hace su aparición y el cuerpo es enterrado en la fría tierra no importa que todos los amigos hayan partido. Allí, junto a la tumba, se quedará el noble animal, su cabeza entre sus patas, los ojos tristes pero abiertos y alertas, noble y sincero, más allá de la muerte".

 

El alegato final de Vest ante el jurado no se refirió a ninguno de los testimonios ofrecidos durante el juicio y, en lugar de ello, pronunció este emotivo discurso que ha dado en denominarse "Tributo al perro".


Hoy, una estatua del perro, Old Drum, yace frente a la Corte del Condado de Johnson en Warrensburg, Missouri.

 

800px Old Drum Statue

 

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