Cuidados y consejos
Martes, 28 Julio 2026
Leishmaniosis en perros: qué es, síntomas, tratamiento y prevención
La leishmaniosis es una de las enfermedades más importantes que afectan a los perros en España, especialmente en las zonas de clima mediterráneo. Conocerla bien —cómo se transmite, qué síntomas produce y, sobre todo, cómo prevenirla— es clave para proteger a tu perro, tanto en casa como cuando viajáis juntos.
¿Qué es la leishmaniosis canina?
La leishmaniosis canina es una enfermedad parasitaria grave causada por un protozoo llamado Leishmania infantum. Afecta a múltiples órganos y, si no se detecta y controla a tiempo, puede comprometer seriamente la salud del perro (por ejemplo, la función renal). No tiene una cura definitiva, pero con un diagnóstico precoz y el tratamiento veterinario adecuado, muchos perros llevan una vida larga y de calidad.
¿Cómo se transmite la leishmaniosis?
La leishmaniosis no se contagia por contacto directo entre perros ni de perro a persona. Se transmite a través de la picadura de un mosquito muy pequeño, el flebotómo (también llamado mosca de arena), que actúa como vector: pica a un animal infectado y después a otro sano.
El flebotómo es más activo en los meses cálidos (aproximadamente de mayo a octubre) y durante las horas de amanecer y anochecer. Por eso el riesgo es mayor en verano y en las regiones de clima mediterráneo.
Síntomas de la leishmaniosis en perros
Los síntomas pueden tardar meses o incluso años en aparecer y varían mucho de un perro a otro. Los más frecuentes son:
Lesiones en la piel: caída del pelo (sobre todo alrededor de los ojos, en forma de «gafas», y en las orejas), descamación, úlceras y heridas que no cicatrizan.
Crecimiento anormal de las uñas (onicogrifosis): uñas largas y curvadas.
Pérdida de peso y de masa muscular, con aspecto debilitado.
Apatía, cansancio y falta de energía.
Ganglios linfáticos inflamados.
Sangrado nasal (epistaxis) y lesiones oculares.
En fases avanzadas, problemas renales, que son la principal causa de gravedad.
¿Cómo se detecta? Diagnóstico
Ante cualquiera de estos signos, hay que acudir al veterinario. El diagnóstico se confirma con análisis de sangre: pruebas serológicas (que detectan los anticuerpos), técnicas de PCR y, en algunos casos, citología. El veterinario también valorará la función renal, porque de ella depende buena parte del pronóstico. En zonas de riesgo, se recomienda una prueba anual aunque el perro no muestre síntomas.
Tratamiento de la leishmaniosis
Aunque no existe una cura que elimine por completo el parásito, sí hay tratamientos que controlan la enfermedad y permiten al perro llevar una buena vida. Suelen combinar fármacos como el antimoniato de meglumina y el alopurinol, siempre bajo prescripción y seguimiento veterinario, con controles periódicos de por vida. La detección precoz es el factor que más mejora el pronóstico, por eso conviene no esperar si se observan síntomas.
Cómo prevenir la leishmaniosis en perros
La prevención es, con diferencia, la mejor herramienta. Se basa en dos frentes: evitar las picaduras y reforzar la protección.
Repelentes: collares antiparasitarios específicos (con deltametrina) y pipetas con efecto repelente (permetrina). Son la primera línea de defensa.
Vacuna: existen vacunas frente a la leishmaniosis; consulta con tu veterinario si tu perro es candidato.
Hábitos: evita los paseos al amanecer y al anochecer en temporada, usa mosquiteras y, en las horas de mayor actividad del flebotómo, mantén al perro en el interior.
Revisiones: test anual en zonas endémicas para detectar la infección cuanto antes.
Leishmaniosis y viajar con tu perro
Si viajas con tu perro, la leishmaniosis es un factor a tener muy en cuenta. Buena parte de los destinos dog-friendly más populares —la costa mediterránea, Andalucía, Levante o Baleares— coinciden con las zonas de mayor presencia del flebotómo, sobre todo en verano. Antes de viajar a una zona de riesgo:
Asegúrate de que la protección antiparasitaria (collar o pipeta) está al día.
Consulta a tu veterinario sobre la vacuna si vais a pasar temporadas en zonas endémicas.
Ajusta los horarios de paseo para evitar el amanecer y el anochecer.
Proteger a tu perro no significa renunciar a viajar con él: significa hacerlo con cabeza.
Preguntas frecuentes
¿Cómo saber si mi perro tiene leishmaniosis? Por los síntomas (lesiones en piel, pérdida de peso, uñas largas, apatía) y, con certeza, mediante un análisis de sangre en el veterinario.
¿Se contagia a las personas o a otros perros? No por contacto directo. Solo se transmite a través de la picadura del flebotómo.
¿Se cura la leishmaniosis? No se elimina por completo, pero se controla: muchos perros tratados y bien seguidos llevan una vida normal.
¿Cuándo hay más riesgo? En los meses cálidos (mayo-octubre) y al amanecer y anochecer, cuando el flebotómo está más activo.
Este artículo es informativo y no sustituye la consulta veterinaria. Ante cualquier síntoma, acude a tu veterinario de confianza.